En años recientes se ha demostrado la relación existente entre los sistemas inmune, endocrino y nervioso. Desde tiempos remotos se conoce que en los humanos, el estado de ánimo, así como las influencias del medio pueden afectar su salud. Las investigaciones en esta rama han demostrado que factores biopsicosociales como el estrés psicológico y la depresión psíquica pueden influir en el sistema inmune. El estrés crónico ha sido asociado con supresión de la función inmune. Sin embargo, los estresantes psicológicos agudos y el ejercicio físico son activadores de la respuesta inmune.